Las calles urbanas contienen mucha más información espacial de la que puede conservar una colección de fotografías comunes. Fachadas de edificios, escaparates, marcas viales, señales, bordillos, árboles, farolas, vehículos estacionados e instalaciones públicas forman parte de un entorno interconectado. Cuando este entorno debe documentarse para la planificación, el diseño, la simulación o la presentación visual, los equipos necesitan una forma práctica de capturar tanto su geometría como su apariencia.
El modelado tradicional de calles puede requerir equipos de topografía profesionales, configuraciones repetidas del escáner, fotografía exhaustiva y una considerable reconstrucción manual. Las aplicaciones móviles 3D son más fáciles de usar, pero sus resultados pueden carecer de la consistencia espacial o la calidad visual necesarias para escenas reales de mayor tamaño.